Ana y Cristina Calderón

Se ha impuesto el diseño en serie. El usar y tirar. Se ha perdido la artesanía, el mimo al producto, la paciencia y el cuidar las cosas para que perduren, para poder pasarlas de generación en generación. Es difícil seguir las tendencias, todo es efímero e ilimitado.

A contracorriente de esta filosofía, trabajan Ana y Cristina Calderón juntamente con su equipo. Sus 30 años de experiencia internacional en el sector de la alta decoración han hecho de su pasión un estilo de vida. Una curiosidad insaciable y una mentalidad siempre abierta a los cambios las lleva a los rincones más remotos del mundo en busca de inspiración. Saben que su conocimiento en la materia sólo puede nutrirse de las corrientes y materiales más auténticos.

Influenciadas por su formación en Derecho Internacional, buscan siempre dar un sentido a lo que hacen. La funcionalidad de los colores, el comportamiento de los materiales, las diferentes texturas, la influencia de la luz, son sólo algunos de los muchos factores que tienen en cuenta a la hora de definir un acabado perfecto.

Sus constantes viajes a las ferias internacionales más prestigiosas les permite estar en contacto con las firmas más exclusivas.

Su estilo definido, sin artificios ni imposturas, está siempre marcado por un toque personal que han ido forjando a lo largo de su carrera. Valoran la artesanía y la creatividad, sin pretensiones. Sus trabajos crean espacios con atmósferas donde el mas mínimo detalle cuenta. Porque, aunque vayas a cenar sola, hay que poner una mesa bonita, todo importa. Y como todo importa, las hermanas Calderón se implican en todo el proceso de reforma y decoración, sin dejar nada al azar, siempre en la constante búsqueda de una perfecta armonía.